Supongo que siempre he tenido un soft-spot por escribir cuando no quiero hablar con nadie.
Es como hablarle a todos, como hablarle al viento, gritar en una almohada. Saber que hablas y nadie escucha, sacarlo de tu sistema, dejarlo salir todo. No es necesario saberse escuchado, basta demostrar que sigues vivo, al menos por fuera. Es una sensación querer gritar y que nadie escuche, pero tal vez nadie grita para que alguien más lo escuche, sino para escucharse a uno mismo. Sentirse mejor con uno mismo. En el dolor y la tristeza, siempre estás sólo. Fuck.
Ernest Hemingway fue uno de los mejores escritores del siglo pasado. No sé qué tan popular o leído es en español, pero en inglés es más que un maldito clásico. Al menos en esta parte del mundo, El viejo y el mar es la obra de EH, su último libro, ¡Que se llevó el fucking Pulitzer! y obviamente es el que acabo de comprar. Llevo días en la primera página. Soledad. Mucha, mucha soledad. Que buen libro.
Ya tengo la gran idea para el cuento del concurso de este año. Habrá que sentarse a parirlo.
Antulio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario