viernes, 31 de agosto de 2012

Pastiche Black Burning Heart.


Quisiera estar en las bóvedas más profundas del océano y desaparecer en ellas, para no ser visto nunca más. 
Dejar esta vida, con su apetito implacable por alimentarse de los débiles, que ni siquiera pudieron hablar para defenderse.
Desaparecer, que el cielo sea mi sudario, y lo único que quede de mí sea un monumento celeste de nubes.
Si pudiéramos regresar a como éramos antes…
Podríamos tapizar las grietas, tratar de cubrir las divisiones, pero volverán y el corazón arderá hasta carbonizarse, no sólo se romperá.
Tomémonos de la mano, que el contacto vaya más de la piel, la atraviese y estemos dentro uno del otro. Que todo lo que somos se hagan uno solo de nuevo.
El cielo será mi sudario, y sólo quedaran las nubes como mi sepulcro sin cadáver.
Si pudiéramos volver atrás podríamos cubrir las grietas entre nosotros, pero volverían y al corazón sólo le quedaría arder hasta hacerse cenizas.
He olvidado el camino de regreso a mí mismo, olvidado todo lo que sabía. Cada día es una salida en falso, un error sin rumbo, dirección o sentido, y eso hace arder mi corazón.
Yo sé que todo lo dicho fue cierto en ese momento y que, como todo, es real y eterno hasta que deja de serlo, y desaparece.
Di todo y no me quedé con nada mío, sólo un recuerdo, una imagen mía, la imagen de un desconocido.
“Él deseará desaparecer en las profundidades del océano. Él desaparecerá, para no ser visto nunca más.”
Que arda. Ahora voy a toda velocidad por un camino desconocido. Ahora me doy cuenta de que he olvidado el regreso a mí mismo, olvidado todo lo que sabía, cada día es una salida en falso que me parte el alma y hace arder mi corazón.
Si pudiéramos volver atrás…

sábado, 12 de mayo de 2012

Watch how you go - keane

The more we rush about, the less we do,
I never saw you drift away.
The more we spin around, the less we
move,
I never saw your spirit break.
I wish that I could be your journey's end
But you are only passing through, yeah.
It's not for me to try to steer your way,
I wish you well in all you do.
Just say you'll watch how you go,
Be gracious with your light
And may the years be kind now.
Just say you'll mind how you roam,
The things that we have shared
Will soon be left behind now.
I hope you know that you're a graceful
soul,
You fill the room with hope and light.
It's only right that you should go your way,
Cause nothing ever lasts that long.
Just say you'll watch how you go,
Be gracious with your light
And may the years be kind now.
Just say you'll mind how you roam,
The things that we have shared
Will soon be left behind now.
Behind now... behind now... behind now.
Just say you'll watch how you go,
Be gracious with your light
And may the years be kind now.
Just say you'll mind how you roam,
The things that we have shared
Will soon be left behind now.
Oooo, oooo, oooo, oooo, oooo,
The things that we have shared,
Will still remain behind now.

domingo, 22 de abril de 2012

Mirando el techo

Una vez hace muchos años alguien escribió sobre mirar el techo. Peculiar la manera en que todo se repite. Todo ocurre y vuelve a ocurrir interminablemente. Y lo que más nos duele es que las cosas dejen de repetirse. Y lo que más nos emociona son las cosas nuevas. Mirar el techo picado, mirar las sombras de las pequeñas e insignificantes montañas, mirar los puntos negros en el lienzo blanco, imaginarse un negativo de las estrellas que de noche algún día se vieron en aquella enorme ciudad.
Y hoy. Hoy sólo podría escribir de recuerdos. De sombras sobre sombras. De cielos nublados. De noches y días sin más inspiración que la nostalgia.

Llueve. No llueve. Deja de llover. Empieza de nuevo. Empieza, pero es otra lluvia al fin y al cabo. Las gotas caídas no vuelven a caer. Se quedan quietas esperando a que las nuevas las aplasten. Y sólo el instantáneo brillo del relámpago aparecen de nuevo los puntos en el techo, pero son distintos. Sólo en la luz de la tiniebla y la tormenta la nueva luz es visible

viernes, 13 de abril de 2012

Pastiche Nothing in my way - Keane

Una marea siempre cambiante, como amantes divididos

separándose y acercándose incesantemente.

Encontrados, divididos un instante después,

alejándose por la misma cercanía que los unía.

¿Por qué ríes? ¿Cómo ríes con tanto dolor dentro de tí?

Cuando sé que tantas cosas te duelen en lo más profundo.

Cuando creí que morías por dentro.

Y por qué dices "Es sólo un día más, nada a mi manera,

nada como quisiera, nada como lo quise, nada como lo

quiero. Y así, no hay nada que decir.

Y por qué mientes al decir que quieres morir cuando

tienes tanto dolor. Ahora, no queda nada que decir.

Es, en realidad, una señal delatadora, palpitante y

siempre presente. No sabes cuándo es suficiente.

No sabes dónde detenerte.

Y, ¿Por qué dices que es sólo un día más y nada es a tu

manera? En verdad, ya no queda nada por decir.

Y, ¿Por qué mientes deseando morir, cuando te duele

profundamente? Simplemente ya no hay nada que decir.

Bueno, para un alma tan solitaria, me parece que te la

pasas muy bien. Para un alma tan sola estás muy bien.

Para un alma en tanta soledad y tan dividida,

a mí me parece que estás muy bien, que estás muy bien.

Me parece que es un día más y nada es como quisiera.

No quiero seguir aquí, pero tampoco irme.

Simplemente, no hay nada que decir.

MAPO 2012

lunes, 2 de abril de 2012

Un argentino, un escocés y unos brits

Hace muchos muchos años, leí un libro, vi una película y escuché un disco. Ese libro se volvió mi libro favorito, un libro que he leído tres veces y voy por la cuarta, ese libro lo tengo en la mano y siempre ha sabido llegarme en lo más profundo. No es un libro cualquiera. Es un libro único, en verdad único, es un libro que es muchos libros a la vez, como dice su instructivo… así es, un libro con instructivo. Rayuela es, en mi opinión, el non plus ultra de Julio Cortázar, a pesar de haber sido prolífico antes y escribir muchas cosas valiosísimas después. Y escapa a mi comprensión cómo es que no se ganó al menos un Pulitzer. Esa película, oh sorpresa, trata de un escritor, un aprendiz de escritor… y un libro. Finding Forrester es una gran película, aunque sea bastante aburrida si no te interesa un pito escribir. Dice muchas cosas que son ciertas, de cuando uno escribe, de la vida, de la amistad. A veces me da la impresión (supongo que es lo que buscaba el director) de que Forrester le habla a uno y no tanto al chamaco ese, y me da un aire muy… alquimista, muy The old man and the sea. El disco obviamente es Under the iron sea, de Keane. Al principio el título se me hacía una estupidez, luego escuché el disco, luego entendí el disco… y luego viví el disco. Sobra decir que lo sigo llevando en cada parte mi.

¿Por qué este recorrido por memory lane? Porque para que algo sea tu-favorito no puede ser algo de ese instante, tiene que ser algo que en cualquier momento sigas sintiendo a flor de piel, que sea parte de ti en verdad, y que igual te llegue a los 17, 20, 23 y 80 años. No debe ser algo que te aburra o te canse. Y Rayuela definitivamente es eso para mí. Es el libro que ha marcado mi vida, en sus páginas no sólo recorro un París que ya no existe, sino que me leo en párrafos, capítulos completos. Creo que pocos libros tienen el efecto “pensante” que ofrece Rayuela, simplemente ir corriendo por las líneas y seguir la sucesión de eventos sintiendo-estar-ahí no basta. Es un libro que te obliga a leer dos, tres, cinco o diez veces la misma oración, reflexionando cada palabra, cada signo de puntuación. Si Cortázar quiso jugar a involucrar al lector más que nunca en la lectura e interpretación de su obra, lo logró… y vaya que lo logró. De momentos es fácil perder el hilo de la historia (si tal historia existe, o si el hilo existe sería interesante debatir alguna vez) pero no importa, porque no es solo la historia la que se vive cuando se lee, sino los pensamientos, el alma misma del texto.

En fin, supongo que quería alabar la obra maestra de un genio, la obra maestra que me llega, que siempre encuentra la manera de pegarse en mi mente, de hablarme y hacerme sentir… atrapado. Da miedo leerse de una manera tan desnuda y vulnerable en algo que escribió alguien en otro continente hace 49 años, da miedo que un montón de palabras te estén hablando de tal manera… pero lo hacen, a pesar de tantos años, a pesar de tanta vida en esos años, a pesar de haber leído esas mismas palabras 3 veces antes, siguen llegando e impactándose en mi pecho con la misma fuerza kamikaze.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Screaming in a pillow

Supongo que siempre he tenido un soft-spot por escribir cuando no quiero hablar con nadie.

Es como hablarle a todos, como hablarle al viento, gritar en una almohada. Saber que hablas y nadie escucha, sacarlo de tu sistema, dejarlo salir todo. No es necesario saberse escuchado, basta demostrar que sigues vivo, al menos por fuera. Es una sensación querer gritar y que nadie escuche, pero tal vez nadie grita para que alguien más lo escuche, sino para escucharse a uno mismo. Sentirse mejor con uno mismo. En el dolor y la tristeza, siempre estás sólo. Fuck.

Ernest Hemingway fue uno de los mejores escritores del siglo pasado. No sé qué tan popular o leído es en español, pero en inglés es más que un maldito clásico. Al menos en esta parte del mundo, El viejo y el mar es la obra de EH, su último libro, ¡Que se llevó el fucking Pulitzer! y obviamente es el que acabo de comprar. Llevo días en la primera página. Soledad. Mucha, mucha soledad. Que buen libro.

Ya tengo la gran idea para el cuento del concurso de este año. Habrá que sentarse a parirlo.

Antulio.

lunes, 9 de enero de 2012

Malditos boleros

Mi maestro de batería en uno de sus trances de locura se puso a cantar este bolero.
Perfect Timing

Ya no estas más a mi lado corazón, en el alma solo tengo soledad
Y si ya no puedo verte, porque Dios me hizo quererte,
para hacerme sufrir más
Siempre fuiste la razón de mi existir, adorarte para mi fue religión,
Y en tus brazos encontraba, el amor que me brindaba,
el calor de tu pasión

Es la historia de un amor, como no hay otro igual
Que me hizo comprender, todo el bien, todo el mal
Que le dio luz a mi vida, apagándola después,
Hay que noche tan obscura, todo se me ha de volver,

Ya no estas más a mi lado corazón, en el alma solo tengo soledad
Y si ya no puedo verte, porque Dios me hizo quererte, para hacerme sufrir más

Es la historia de un amor, como no hay otro igual
Que me hizo comprender, todo el bien, todo el mal
Que le dio luz a mi vida, apagándola después,
Hay que noche tan obscura, todo se me ha de volver,
Ya no estas más a mi lado corazón, en el alma solo tengo soledad
Y si ya no puedo verte, porque Dios me hizo quererte,
… para hacerme sufrir más

Fuck.