Desaparecer, que el cielo sea mi sudario, y lo único que quede de mí sea un monumento celeste de nubes.
viernes, 31 de agosto de 2012
Pastiche Black Burning Heart.
Desaparecer, que el cielo sea mi sudario, y lo único que quede de mí sea un monumento celeste de nubes.
sábado, 12 de mayo de 2012
Watch how you go - keane
The more we rush about, the less we do,
I never saw you drift away.
The more we spin around, the less we
move,
I never saw your spirit break.
I wish that I could be your journey's end
But you are only passing through, yeah.
It's not for me to try to steer your way,
I wish you well in all you do.
Just say you'll watch how you go,
Be gracious with your light
And may the years be kind now.
Just say you'll mind how you roam,
The things that we have shared
Will soon be left behind now.
I hope you know that you're a graceful
soul,
You fill the room with hope and light.
It's only right that you should go your way,
Cause nothing ever lasts that long.
Just say you'll watch how you go,
Be gracious with your light
And may the years be kind now.
Just say you'll mind how you roam,
The things that we have shared
Will soon be left behind now.
Behind now... behind now... behind now.
Just say you'll watch how you go,
Be gracious with your light
And may the years be kind now.
Just say you'll mind how you roam,
The things that we have shared
Will soon be left behind now.
Oooo, oooo, oooo, oooo, oooo,
The things that we have shared,
Will still remain behind now.
domingo, 22 de abril de 2012
Mirando el techo
Una vez hace muchos años alguien escribió sobre mirar el techo. Peculiar la manera en que todo se repite. Todo ocurre y vuelve a ocurrir interminablemente. Y lo que más nos duele es que las cosas dejen de repetirse. Y lo que más nos emociona son las cosas nuevas. Mirar el techo picado, mirar las sombras de las pequeñas e insignificantes montañas, mirar los puntos negros en el lienzo blanco, imaginarse un negativo de las estrellas que de noche algún día se vieron en aquella enorme ciudad.
Y hoy. Hoy sólo podría escribir de recuerdos. De sombras sobre sombras. De cielos nublados. De noches y días sin más inspiración que la nostalgia.
Llueve. No llueve. Deja de llover. Empieza de nuevo. Empieza, pero es otra lluvia al fin y al cabo. Las gotas caídas no vuelven a caer. Se quedan quietas esperando a que las nuevas las aplasten. Y sólo el instantáneo brillo del relámpago aparecen de nuevo los puntos en el techo, pero son distintos. Sólo en la luz de la tiniebla y la tormenta la nueva luz es visible
viernes, 13 de abril de 2012
Pastiche Nothing in my way - Keane
Una marea siempre cambiante, como amantes divididos
separándose y acercándose incesantemente.
Encontrados, divididos un instante después,
alejándose por la misma cercanía que los unía.
¿Por qué ríes? ¿Cómo ríes con tanto dolor dentro de tí?
Cuando sé que tantas cosas te duelen en lo más profundo.
Cuando creí que morías por dentro.
Y por qué dices "Es sólo un día más, nada a mi manera,
nada como quisiera, nada como lo quise, nada como lo
quiero. Y así, no hay nada que decir.
Y por qué mientes al decir que quieres morir cuando
tienes tanto dolor. Ahora, no queda nada que decir.
Es, en realidad, una señal delatadora, palpitante y
siempre presente. No sabes cuándo es suficiente.
No sabes dónde detenerte.
Y, ¿Por qué dices que es sólo un día más y nada es a tu
manera? En verdad, ya no queda nada por decir.
Y, ¿Por qué mientes deseando morir, cuando te duele
profundamente? Simplemente ya no hay nada que decir.
Bueno, para un alma tan solitaria, me parece que te la
pasas muy bien. Para un alma tan sola estás muy bien.
Para un alma en tanta soledad y tan dividida,
a mí me parece que estás muy bien, que estás muy bien.
Me parece que es un día más y nada es como quisiera.
No quiero seguir aquí, pero tampoco irme.
Simplemente, no hay nada que decir.
lunes, 2 de abril de 2012
Un argentino, un escocés y unos brits
Hace muchos muchos años, leí un libro, vi una película y escuché un disco. Ese libro se volvió mi libro favorito, un libro que he leído tres veces y voy por la cuarta, ese libro lo tengo en la mano y siempre ha sabido llegarme en lo más profundo. No es un libro cualquiera. Es un libro único, en verdad único, es un libro que es muchos libros a la vez, como dice su instructivo… así es, un libro con instructivo. Rayuela es, en mi opinión, el non plus ultra de Julio Cortázar, a pesar de haber sido prolífico antes y escribir muchas cosas valiosísimas después. Y escapa a mi comprensión cómo es que no se ganó al menos un Pulitzer. Esa película, oh sorpresa, trata de un escritor, un aprendiz de escritor… y un libro. Finding Forrester es una gran película, aunque sea bastante aburrida si no te interesa un pito escribir. Dice muchas cosas que son ciertas, de cuando uno escribe, de la vida, de la amistad. A veces me da la impresión (supongo que es lo que buscaba el director) de que Forrester le habla a uno y no tanto al chamaco ese, y me da un aire muy… alquimista, muy The old man and the sea. El disco obviamente es Under the iron sea, de Keane. Al principio el título se me hacía una estupidez, luego escuché el disco, luego entendí el disco… y luego viví el disco. Sobra decir que lo sigo llevando en cada parte mi.
¿Por qué este recorrido por memory lane? Porque para que algo sea tu-favorito no puede ser algo de ese instante, tiene que ser algo que en cualquier momento sigas sintiendo a flor de piel, que sea parte de ti en verdad, y que igual te llegue a los 17, 20, 23 y 80 años. No debe ser algo que te aburra o te canse. Y Rayuela definitivamente es eso para mí. Es el libro que ha marcado mi vida, en sus páginas no sólo recorro un París que ya no existe, sino que me leo en párrafos, capítulos completos. Creo que pocos libros tienen el efecto “pensante” que ofrece Rayuela, simplemente ir corriendo por las líneas y seguir la sucesión de eventos sintiendo-estar-ahí no basta. Es un libro que te obliga a leer dos, tres, cinco o diez veces la misma oración, reflexionando cada palabra, cada signo de puntuación. Si Cortázar quiso jugar a involucrar al lector más que nunca en la lectura e interpretación de su obra, lo logró… y vaya que lo logró. De momentos es fácil perder el hilo de la historia (si tal historia existe, o si el hilo existe sería interesante debatir alguna vez) pero no importa, porque no es solo la historia la que se vive cuando se lee, sino los pensamientos, el alma misma del texto.
En fin, supongo que quería alabar la obra maestra de un genio, la obra maestra que me llega, que siempre encuentra la manera de pegarse en mi mente, de hablarme y hacerme sentir… atrapado. Da miedo leerse de una manera tan desnuda y vulnerable en algo que escribió alguien en otro continente hace 49 años, da miedo que un montón de palabras te estén hablando de tal manera… pero lo hacen, a pesar de tantos años, a pesar de tanta vida en esos años, a pesar de haber leído esas mismas palabras 3 veces antes, siguen llegando e impactándose en mi pecho con la misma fuerza kamikaze.